Si tomalo como venganza, tu la alejaste de mi, quizá nunca hubiera pensado en traicionarte si no le hubieras puesto esa atadura. Y ese fue tu mas grande error.La vida me permitió conocerla, fue todo un oasis de vida para este tipo que ahora finiquito la obra. Porque su amor me dolió, porque me dejo por ti; si "amigo", ella me dejo porque tu eras diferente, un caballero, un atleta, y quien sabe cuantas tonterías mas. Tu sabes tanto de mi como yo de ti, y nos odiamos de la misma manera, ella me lo ha dicho, no sabes lo sinica que se ha vuelto, yo saco de ella el lado oscuro que jamás le conocerás, no me importa ya si el amor entra aun en su concepto, solo, lo unico en lo que se convirtió para mi fue en el instrumento para hacerte daño y heme aquí.
Recostado, la veo venir y te escribiré la crónica; trae puesto un doll muy discreto, se que no es nuevo lo usa con mucha confianza, blanco con algunos destellos plateados en sus costuras; ¿si lo recuerdas?, debo de admitir amigo que a tu mujer nunca la había visto así, es hermosa cuando esta semidesnuda. Comienza a besarme la frente, los ojos; que linda, muerde un poco mi oreja; comienza a ponerse un poco mas candente porque ese beso que me dio fue puro deseo amigo. Comienza a besar mi cuello; vaya que su cuerpo arriba de mi la hace lucir imponente, siempre me han gustado las mujeres altas, sus manos comienzan a acariciar mi pecho y beso tras beso va bajando a... sus labios paseando, su lengua extasiada, su mirada perdida, como lo disfruta, tomo su cabello, esas pequeñas canas de plata son inconfundibles, si es ella; lo siento amigo pero es grandiosa. Me pide la primer estocada, recostada de costado puedo disfrutar sus líneas, cordillera lívida, calida, sus gemidos son un deleite. Cambio de lugar, tomo sus piernas y las coloco sobre mis hombros. Son perfectas, no resisto morder una; le roba una risa. Le digo que esta hecha una belleza, y le pido que terminemos juntos. Una y otra vez, lentas y profundas, rápidas, cada vez mas cerca sus manos tomaron mis hombros y sus uñas se enterraban en mi piel, ese dolor me llevo junto con ella a la dimensión donde fuimos uno.
-¿Hola amor, como te la estas pasando?
Te lo dije...
-¿Si? Que padre, y yo acá en la cama aburrida.
No sabes lo sinica que se ha vuelto.
