4.05.2010

Sueño lucido

Me gusta darle a nuestras charlas ese toque que hace temblar tu voz, cuando las fantasías comienzan a habitar tus sueños y te mueres por saber que pienso. Nunca me imagine que en ese instante abriría una caja de pandora. Durante esa conversación, estaba buscando la manera de ofrecerte un deseo que últimamente me ronda, la platica comenzó a ponerse muy interesante y ahí fue donde incruste exactamente mi pregunta.
- ¿te gustaría hacer un trío?
-¿que tipo de trío?
-Tu, alguna otra, y yo...
-Quiza, si lo haría, con la condición de que primero hiciéramos un trío con dos hombres y yo.
Me quede frío; no tanto porque me causara asco la condición, comenze a analizar esa variable, no la había contemplado en mi fantasía, dos hombres disfrutando de tu tremendo...
-¿Que?
-Nada estoy pensando ( imaginando)
-¡Vez! todos los hombres son iguales, pero cuando una les voltea la tor...
- de verdad lo has deseado, quiero decir has imaginado la sensación, dos hombres dandote placer...
- ¡Claro!
Esa afirmación me provocó una erección endemoniada, ahora era yo quien temblaba.
- Quiero también sentir algo más, dos miembros detrás dandome, solo de pensarlo me empiezo a humedecer... Comerme uno mientras otro me da... Cuatro manos tocandome sin descanso, aprovechandose, saciando su ser, salvajes... Me derrite la idea amor...
Yo tenía una combinación de ideas, de sentimientos, un complejo empezaba a nacer, ¿porque pensaba ella en eso?, pero ¿porque yo también pensaba en dos mujeres?; era el mismo dilema para ella, pero... ¿porque no?
- Me agrada la idea, ¿cuando lo quieres?
-¡¿que?! De verdad te vas a animar...
La tenía entre mis brazos y la toque, de verdad que la platica la tenía extasiada.
- Tu planealo yo soy tu materia dispuesta.
-pronto entonces ...


Lo contacté, platicó un poco sobre su vida, yo sobre la mia; por supuesto que le mentí en todo, no dudo que el también lo haya hecho, el tipo no era muy apuesto, lo que buscaba era el físico; en lo que tenía planeado no importaba si el tipo era ojiazul. Quedamos en una fecha, en un motel y cuando yo lo llamara a su numero, el entraría en el mas profundo silencio a la habitación. Todo era simple.
Durante el encuentro en el motel ella no sabia que ese día le cumpliría su condición, primero yo disfrute de ella en privado, aun no sabia que pasaría después de lo que se aproximaba, entonces le hice el amor como si fuera la ultima vez...
Y comence el juego, le puse una venda en los ojos; como era común esa practica aun no sospechaba nada, discretamente llame al tipo, no tardaría mas de 5 minutos en llegar, la música relajaba un poco el ambiente, mientras le dijé a ella que se colocará en la posición donde me dejaba ver todo su tesoro que estaba deliciosamente húmedo, sus pechos colgaban hermosos, siempre me gusta verla así esperando mi estocada, el tipo tocó la puerta pero por la música ella no lo percibió, se quito los zapatos para entrar y solo me demostró una mueca de placer cuando la vio en la cama esperando a ser compartida... Le dije que se desnudara, el tipo estaba bien dotado, tenía en su miembro una curva hacia arriba, seguro que el la primer penetración sabría que no era yo...

Amor quiero que te relajes y comiences a pensar en la platica del otro día.. quiero que recuerdes cada sensación que deseabas en tu cuerpo; comencé a entrar lentamente y con mi otra mano comencé a masajear su ano, se comenzaba a estremecer imaginando, deseando, sintiendo, cuando de pronto y ya listo deje que el tipo entrara al relevo, y efectivamente fue instantáneo, se vinó en el instante en que el entro...
La sensación fue indescriptible, un sueño lucido, ver como ella gozaba cada penetración, cada gemido me robaba escalofrios continuos, como se los comía con una desesperacion como nunca le habia visto, uno en cada mano, como tocaba nuestros cuerpos, la vida se esfumaba y al mismo tiempo nuestras lenguas lamían cada rincon húmedo de su cuerpo, fui un vouyerista en mi cuarto de motel.
Y el sueño lucido comenzo a desaparecer; fantasía adaptada para ella. Cuando terminamos sobre sus pechos, él abandono rápido la habitación. Ella se quito la venda cuando yo le dije y esa noche jamás conoció ese otro hombre que gozó conmigo de su cuerpo.